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Probamos la KTM 990 Supermoto 2008

KTM 990 Supermoto: La pionera contraataca

Víctor Guerrero– Gratamente sorprendido se quedó el público al conocer la KTM 950 Supermoto el verano de 2005, una máquina imponente y muy difícil de encasillar en alguna de las clases existentes hasta ese momento. Había nacido una estrella, una moto atrevida y revolucionaria inspirada en el supermotard pero en plan bestia, con el doble de cilindrada, el doble de peso, el doble de caballos, y lo más importante, el doble de apta para hacer kilómetros por cualquier tipo de carretera.

Como se ha visto posteriormente, se dio en el clavo con un porrazo digno del mejor carpintero, y tan estridente fue el ruido que no se tardó en crear escuela. La llegada de otros modelos como la HP2 Megamoto de BMW o la Hypermotard de Ducati le confirió a la categoría otras alternativas, todas ellas especiales a su manera aunque con un mismo denominador común, el de ser juguetes muy temidos por las deportivas de toda la vida.

Así las cosas, con otras marcas dejando el listón muy alto y con la normativa antipolución como telón de fondo, era el momento de contraatacar mejorando la 950 alimentada por carburadores. Para ello, las modificaciones han sido las necesarias para hacer de la Supermoto una moto menos contaminante y mejor en todos los sentidos.

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    En cuanto a su mecánica, el nuevo LC8 comparte la base con el de la 950, pero gana 17 CV gracias a su nueva cilindrada de 999 cc y a los nuevos inyectores Keihin de 48 mm, que sumados a su peso ultraligero de 58 Kg hacen de este bicilíndrico de 1.000 cc y 115 CV la referencia del sector.

    No obstante, las buenas sensaciones que causó a finales de 2007 en el salón de Birmingham no se debían únicamente a su nuevo motor, que ya montaba la Super Duke, sino a un buen puñado de cambios que la hicieron una moto más rutera y agradable de pilotar aun conservando bastantes componentes de la anterior.

    KTM 990 Supermoto: Ready to race

    Cuando la miras detenidamente, la nueva KTM Supermoto 990 se distingue de la 950 sobretodo en la zona del depósito y del asiento, totalmente rediseñada para facilitar el pilotaje y para rodar durante más kilómetros. En cuanto al nuevo tanque, que le da a la moto un aspecto más gordo, ahora tiene 19 litros de capacidad al tiempo que se estrecha en la zona de las rodillas del piloto. En el mismo sentido, el asiento es también más delgadito y permite una conducción más adelantada.

    Otros cambios, ya de menor importancia, hacen referencia a pequeñas modificaciones estéticas como el colín, el faro, o el nuevo cuadro de instrumentos, ahora con una imagen prácticamente idéntica al que montan otros modelos de la casa, es decir, tacómetro de aguja y velocímetro digital bañados con luz naranja.

    Vistas estas modificaciones que la diferencian de su antecesora, el resto de partes siguen siendo las mismas. El chasis, un multitubular de acero al cromo-molibdeno de color negro, bastante delgadito, muy ligero (¡9,8 Kg!) y con un comportamiento ejemplar ya se montaba en la 950.

    También se ha optado por seguir confiando en los frenos Brembo de la antigua, esto es, dos discos de 305 mm mordidos por pinzas de cuatro pistones y anclaje radial acompañados por un disco trasero de 240 mm con una pinza de doble pistón. El resultado no ha variado, sencillamente espectacular.

    Las suspensiones también son las holandesas WP de antes, es decir, un horquilla invertida de 48 mm delante y un monoamortiguador detrás, con un gran abanico de ajustes de todo tipo en ambos casos.

    Finalmente, los tubos de escape, con catalizadores incorporados, garantizan el cumplimiento de la normativa Euro 3 y son clavados a los de la anterior, dicho de otro modo, tienen un toque artesanal precioso para que los disfruten quienes prueben de seguirte.

    KTM 990 Supermoto: Lógica y divertida

    Una de las características de la Supermoto, igualmente presentes en el resto de modelos similares, es que se adapta perfectamente a tus necesidades diarias siempre que no te importe, claro, gastarte lo que puede llegar a tragar uno de estos portentos cuando se abusa de su par motor. Y es que este tipo de motores, los bicilíndricos de gran cilindrada, son una delicia desde el régimen mínimo y cuesta abstenerse en ciudad, basta con que te miren en un semáforo para incitarte a salir con más gas de lo necesario.

    En el caso de la 990 Supermoto, estas peculiaridades se acentúan como en ninguna otra, y serpentear por los entresijos urbanos se vuelve un divertidísimo juego que finaliza cuando llegas al destino, a no ser que te de por echarle otra monedita a la máquina y pienses: «va, una más y ya está».

    Por suerte, sus grandes aptitudes como moto para cada día no se deben única y exclusivamente a la contundente patada de los 115 caballazos bien auspiciados por sus 97 Nm de par, sino a un montón de ventajas adicionales si la comparamos con cualquier superdeportiva. Para empezar, la ergonomía de la 990 Supermoto es mucho más agradecida con tu cuerpo gracias a una posición de conducción nada forzada y muy natural, bien acompañada de un largo recorrido de suspensiones (200 mm delante y 210 mm detrás) que absorben divinamente todo tipo de obstáculos, notándose la experiencia de la marca en el mundo del off-road.

    Además, aunque el ángulo de dirección se haya cerrado (65,1º en lugar de 64,6º), se mueve como pez en el agua entre los coches gracias al nuevo manillar, más estrecho que el anterior y lo suficientemente alto para que no moleste. Los retrovisores, de apariencia más bien sencilla y con un campo de visión mejorable, tampoco molestan en esos momentos en que te encuentres con una densidad de tráfico importante.

    Un posible punto flaco de este tipo de motos, su peso y tamaño, no resulta ningún tipo de problema en esta KTM tan divertida, porque los 191 Kg en seco oficiales y los 875 mm de altura al suelo parecen cifras exageradas tras comprobar sus aptitudes, y no merece ser considerada una moto alta y pesada por mucho que lo aparente desde fuera.

    En la urbe lo único a mejorar son los ruidos, por un lado el del ventilador, que se enciende a las primeras de cambio, y por otro el de la transmisión secundaria, que a veces emite algún que otro chasquido al igual que sucede con otras motos de la marca.

    Y si la quieres para hacer kilómetros, no te defraudará. Vale, consume que da gusto, pero en carretera a ritmo legal la cosa se modera y podrás hacer un buen trecho sin parar, recuerda que son 19 litros que dan para algo más de 250 Km. Lo único que te puede llegar a incordiar es el asiento, de tacto duro para priorizar su carácter deportivo aun siendo perfectamente válido para viajar. Para finiquitar su faceta rutera sólo queda por comentar la nula protección aerodinámica, aunque mejorable si le instalas el pequeño cupulín opcional.

    Sin embargo, no es una moto tan adecuada para un uso por pista, por mucho que lleve neumáticos rallados inspirados en el supermotard mínimamente aptos para ello. En mi opinión es más una decisión estética que una convicción real de meterse por caminos con esta maravilla (Por cierto, casualidad o no, el dibujo de los Pirelli Scorpion es muy parecido al de la goma de los estribos…).

    Llegados a este punto, es la hora de analizar a fondo su mejor arma, una deportividad salvaje y muy especial.

    KTM 990 Supermoto: Adicción en estado puro

    Por muchas y muy buenas que sean sus cualidades fuera de las carreteras reviradas, no son para nada comparables a las que se te presentarán ante ti cuando llegue lo bueno. Será en estos momentos cuando sólo pienses en darle al gas y al freno, comerte una curva tras otra, y gritar de satisfacción mientras estés en ello, acción del todo inevitable.

    En un primer momento la Supermoto 990 impone respeto y te pide un poco de calma, pero esta sensación te durará tres curvas, no más, las que necesitarás para cogerle el truquillo y tener ese punto de confianza necesario. La dirección sigue siendo algo nerviosa aunque menos que en la 950, y es recomendable sujetar con fuerza el manillar para llevarla por donde quieras, si bien todo su nerviosismo se vuelve en precisión cuando la moto ya está inclinada, y en auténtica locura al salir del viraje con el gas abierto.

    La posición de conducción, más adelantada que la de su antecesora, es muy natural y perfectamente válida para todo tipo de pilotaje.

    En lo referente al sonido, sin ser en absoluto exagerado, es un goce para tus oídos sobretodo cuando el motor empieza a empujar de verdad. Hablando de empuje, una cosa es soportar una buena caballería bien acoplado tras el cobijo de un carenado deportivo, y otra muy distinta es notar los 115 CV de un bicilíndrico de 999 cc con el torso recto, experiencia muy gratificante a la vez que exigente. En este sentido, la respuesta es bastante más llena y aprovechable que la de una de sus rivales, la Ducati Hypermotard, y del todo suficiente para mantenerte delante de las deportivas cuando lleguen las rectas.

    Y qué decir de la parte ciclo, de tanta calidad ya en la Supermoto 950 que se ha mantenido intacta, conservando su potente y dosificable freno delantero -el trasero es más para jugar que para frenar-, su efectivo chasis multitubular, y sus suspensiones con sabor a girasol que han demostrado un comportamiento ejemplar. Y es que, si algo funciona perfectamente, ¿por qué cambiarlo?

    Pues eso, un pedazo de juguete para disfrutar sin parar en todo tipo de terrenos, disponible en el naranja de siempre y en negro, y que sale a un precio relativamente moderado, «sólo» 11.310,88 €. A ver que nos depara la inminente llegada de la versión R…

    Ficha técnica de la KTM 990 Supermoto 

    Motor
    Tipo Bicilíndrico, 4 tiempos, V 75°
    Distribución DOHC
    Cilindrada 999 cc
    Pot. máx. Decl. 85 kW @ 9000 rpm
    Par. máx. Decl. 97 Nm @ 7000 rpm
    Alimentación Inyección electrónica
    Transmisión
    Embrague Multidisco en baño de aceite con mando hidráulico
    Cambio 6 marchas
    Transmisión n.d.
    Chasis
    Tipo Multitubular en acero cromado de molibdeno, pintado al polvo
    Suspensiones
    Delantera WP USD Ø 48 mm; recorrido de 200 mm
    Trasera WP amortiguador; recorrido de 210 mm
    Ruedas
    Delantera 120/70 ZR 17
    Trasera 180/55 ZR 17
    Dimensiones y Frenos
    Longitud Total n.d.
    Altura asiento 865 mm
    Dist.entre ejes 1.510 mm
    Freno Delant. Pinza Brembo de cuatro pistones; disco de 305 mm
    Freno Tras. Pinza Brembo flotante de dos pistones; disco de 240 mm
    Depósito 19 litros
    Peso en seco 191 kg

    Galería de imágenes de la KTM 990 Supermoto