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Probamos el Kymco G5 125, la nueva apuesta de Kymco

Kymco G5 : Retorno a los orígenes

Kymco llegaba a nuestro país en 1995, casi quince años de evolución continua en los que hemos visto crecer la gama y la cilindrada con modelos como el Xciting 500, el 250 o el recién presentado Super Dink 300. A lo largo de este complicado 2009 la marca taiwanesa ha presentado cuatro novedades y tres de ellas han sido de 125cc, y es que el scooter urbano ha sido y es la esencia de Kymco.

Pensando en sus orígenes, en la oferta de scooters fáciles de usar, de bajo mantenimiento y buen precio, Kymco ha decidido completar la gama con el nuevo G5, una apuesta nada sencilla de realizar en los tiempos que corren.

El G5 es la quinta novedad presentada por Kymco en este 2009 y como antes hemos hablado de apuestas, haremos referencia a Mark Pilarski, toda una autoridad del póker profesional, que dice que «mientras mejor juegas más suerte tienes».

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    Está claro que con el G5 125 i, Kymco presenta una combinación de cartas envidiable, cinco opciones en el octavo de litro para todo tipo de usuarios, eso sí, todas ellas con un denominador común: una calidad y tecnología de primera línea.

    Si repasamos la oferta de Kymco en 125cc, el G5 llega para complementar al Agility City 125, el Super Dink y el Like. Su primer atractivo agradará mucho a nuestros bolsillos y es que por sólo 2.199 euros (seguro incluído) tienes el G5 en tus manos, pero sus reclamos van más allá del precio.

    Kymco G5 : Estética deportiva

    El G5 luce un look a la última, adoptando soluciones propias de scooters de gama alta. El frontal afilado está dominado por una gran óptica en forma de ‘V’ que prácticamente ocupa todo el ancho del escudo (en su interior acoge dos grandes ópticas halógenas H4). Dos aberturas dinámicas, sutilmente colocadas, ayudan a reforzar esta imagen deportiva, unas líneas que culminan en el extremo superior, en el carenado del manillar, donde nos encontramos con los indicadores de dirección.

    El asiento del G5 destaca en especial, amplio y cómodo, permitirá afrontar recorridos interurbanos o soportar con comodidad el tráfico de la ciudad. Detalle de este acabado de primera que comentábamos es el sistema de apertura asistida del asiento. Desde el contacto podremos abrir el hueco del asiento de forma suave y automática, sin necesidad de levantarlo con la mano. En su interior, el espacio permite acoger un casco integral y todavía resta espacio para dejar una chaqueta, guantes, etc.

    Entre el escudo frontal y el asiento, el G5 nos permitirá colocar las piernas a nuestro antojo gracias al suelo plano y el espacio disponible que nos resta. Este suelo plano facilita también el transporte ocasional de algún maletín de mano o bolsa, que podremos enganchar gracias al gancho del contraescudo. Precisamente aquí, en el contraescudo, nos encontramos con una guantera abierta ideal para dejar pequeños objetos mientras nos desplazamos.

    Completando el look del G5, la parte trasera no queda en absoluto descuidada, al contrario, nos encontramos con un generoso espacio para el acompañante con asideros en una parrilla trasera que nos permitirá transportar pequeños objetos. Haciendo gala de este buen compromiso entre calidad y precio, un faro de doble superficie de diodos LED -una exterior para la iluminación y otra interior para la luz de freno- aprovecha prácticamente toda la zona.

    Por cierto, el cuadro de instrumentos llama la atención por su diseño. Lejos del clásico módulo plano, Kymco ha optado por un diseño con un vistoso cuentarrevoluciones circular, enmarcado en una carcasa ovalada, y con una pantalla LCD superpuesta sobre otro marco en relieve. La pantalla digital nos ofrece información sobre la velocidad con dígitos llamativos, y kilómetros recorridos. Disponemos de totalizador, parcial, y de la posibilidad de controlar un recorrido intermedio con la función «trip». Para el control del régimen de giro del motor disponemos de una esfera analógica, con función de auto-check. Tampoco falta un práctico reloj e indicador gradual del nivel de combustible. La iluminación del cuadro con tonos azulados y con la aguja del cuentarrevoluciones rojo vivo, y la pantalla de cristal líquido en blanco «hielo» dan un cierto aire futurista al cuadro.

    Kymco G5 : Motor

    Como ya os hemos comentado, la comodidad del G5 es notable, incluso para usuarios de talla alta; una sensación de confort en marcha que también nos traslada su propulsor. El G5 se beneficia de un desarrollo de economía de escala, compartiendo los mismos procesos productivos del motor más avanzado de Kymco, el nuevo LEA7 del Super Dink 125 y 300. En este aspecto cabe destacar que los cárteres, cilindro y culata son de nueva factura, si bien ciertos elementos son comunes a los que emplea el Super Dink, con cárteres mucho más compactos que el resto de la gama de 125.

    Desde el punto de vista técnico decir que al igual que en el Super Dink, se recurre a unas medidas de 54 mm de diámetro de pistón con una carrera de 54,5 mm (motor casi cuadrado) frente a las anteriores de carrera más larga con medidas de 52,4 x 57,8 mm. La culata es también muy similar al Super Dink 125; empleando cuatro válvulas y un único árbol de levas que gobierna dos balancines: uno para las válvulas de admisión y el otro para las de escape. La distribución es diferente, dándole a este motor un carácter más tranquilo aunque bastante más enérgico si se compara con otros propulsores: 11,8 CV a 8.500 y un par motor de 1,04 kgm a 6.500 rpm.

    Otra de las características en cuanto a diseño de su nuevo propulsor que comparte con el motor LEA7, es el esquema «desalineado» o de «cilindro desplazado» de su tren alternativo pistón-biela-cigüeñal. Esta disposición favorece las cargas y elimina rozamientos del pistón según el sentido de giro de éste, eliminando su «cabeceo» y favoreciendo el conjunto de fuerzas que intervienen en el movimiento del conjunto.

    En un motor de explosión, el momento en el que se produce más energía es precisamente cuando se produce la explosión. Dada la configuración tradicional de los motores, en el instante de mayor fuerza de la explosión se genera una serie de rozamientos no deseados con las paredes del cilindro, como consecuencia de la aparición de fuerzas laterales en la descomposición de la fuerza de la explosión sobre la biela, que se encuentra inclinada en ese momento.

     

    Con el efecto del «cilindro desplazado» se adelanta ligeramente el cilindro de manera que, en ese instante de mayor fuerza de la explosión (pasado el Punto Muerto Superior y consumida toda la mezcla de la cámara de combustión), la biela se encuentre completamente alineada con la dirección de la fuerza de la explosión transmitiéndola al cigüeñal sin pérdidas por rozamientos.

    Kymco ha optado por un tipo de motor «cuadrado», con un diámetro por carrera de 54 mm. x 54,5 mm. una decisión que tiene sus ventajas, como un menor rozamiento, mayor resistencia de la biela o el uso de válvulas más anchas, mejorando el llenado y vaciado de la cámara de combustión. La culata del nuevo G5 es también casi idéntica a la del Super Dink 125, suprime el puente de fijación de levas y lo sustituye por un sistema monoblock, muy firme y que facilita las operaciones de mantenimiento.

    El consumo del G5 se sitúa en los 3 litros cada 100 Km. de media. Así que con una capacidad de depósito de 7,5 litros, nos permite una autonomía superior a los 200 km sin tener que repostar.

    Kymco G5 : Conducción segura

    El espíritu urbano del G5 es indiscutible pero aun así, sus características permiten afrontar desplazamientos interurbanos sin reparo alguno. Su propulsor nos ofrece una respuesta en marcha excelente y a este comportamiento tenemos que sumar su rendimiento en lo que a parte ciclo se refiere.

    En el tren delantero el G5 monta una horquilla hidráulica, con barras de acero y botellas de fundición. El diámetro de las barras es de 33 mm, y el recorrido es de 80 mm. Detrás lleva una pareja de amortiguadores hidráulicos y muelles helicoidales con cinco puntos de precarga. Esta combinación deriva en un comportamiento firme pero no rígido que se ve reforzado, sin duda alguna, por uno de los puntos fuertes de este scooter, la frenada.

    El G5 equipa discos de 240 y 200 mm. de diámetro en el tren delantero y trasero respectivamente, con un calibre de 4 mm. con pinzas de doble pistón simétrico, de 25,4 mm. Apoyando el estilo deportivo del nuevo G5, el diámetro exterior del disco delantero es irregular, lo que redunda en reducir unos preciosos gramos el peso total del tren delantero. Las pinzas de ambos discos son de doble pistón, y para acentuar este carácter «sport» han sido pintadas en rojo «vivo». Los latiguillos son de trenzado de acero inextensible, que proporciona mejor tacto a la hora de aplicar presión al circuito hidráulico.

    Con este equipamiento el comportamiento del G5 tanto en carretera como en ciudad es excelente. Ágil en su respuesta, tanto en el puño de gas como en los movimientos de nuestra conducción, el nuevo scooter de Kymco -que ya está a la venta en tres opciones de color: negro metalizado, blanco y gris titanio- es una opción muy a tener en cuenta por todos aquellos que busquen un medio de transporte para sus desplazamientos diarios por la ciudad. Además, si tenemos en cuenta que su precio es de 2.199 euros (IVA y transporte incluidos en la Península y Baleares), con garantía en piezas y mano de obra por dos años, y viene con la oferta de «Seguro Incluido Allianz» para conductores de convalidación B-A1, la balanza se inclina bastante a favor de esta nueva propuesta de Kymco, una apuesta del todo ganadora.

    Galería de fotos de la Kymco G5