Bimota EB1 Concept, imaginando la primera eléctrica de Bimota

Bimota eléctrica

Para mucha gente, los sueños simplemente son eso, sueños. Algo a lo que aspirar algún día en la vida y poco más. Pero los sueños pueden convertirse en realidad si se trabaja duramente por conseguirlos. No sabemos si es lo que tenían en mente los cuatro estudiantes de la Universidad de Valenciennes, en Francia, pero han necesitado más de diez meses para crear lo que han denominado como Bimota EB1 Concept y viene a representar la primera moto eléctrica de la firma italiana.

El diseño tiene mucho de sueño, de querer crear algo de la nada según tus propias sensaciones, tus propios gustos y vivencias. Un mundo donde la imaginación es poder, sobre todo cuando no se tienen límites en el desarrollo como ocurre en todos los fabricantes; hay cosas que no se pueden fabricar porque no podría ser homologado, otras cosas saldrán muy caras o simplemente, corre el riesgo de no ser ‘vendible’. Problema que los cuatro estudiantes no han tenido pues de momento, la Bimota EB1 concept sólo existe digitalmente.

Bimota EB1 Concept

Los propios creadores afirman:

‘Este proyecto representa los puntos principales de la marca Bimota: el espíritu de la marca, la experiencia en motos de elite, la innovación técnica y el diseño inconformista. La EB1 es una moto eléctrica’.

Y desde luego, han sabido recrear una moto que aunque futurista en extremo, tiene mucho de Bimota. Si nos fijamos detenidamente veremos rasgos de la Bimota Tesi casi en cada rincón de la moto. La carrocería es mínima, con una posición de conducción muy racing y suspensiones alternativas con un basculante delantero de doble brazo que aparenta ser de fibra de carbono y un monobrazo trasero que parece ser del mismo material. Mantiene las enormes pinzas de anclaje radial, los reenvíos de la dirección y lo adereza con unos espectaculares neumáticos slick de color rojo.

Bimota concept eléctrica

El nombre de ‘EB1’ responde a ‘Electric Bimota 1’, siguiendo con la tradición de la firma en cuanto a denominación de sus modelos y con la forma de fabricarlas, empleando un chasis y carrocería de desarrollo propio y un motor suministrado por otra marca.

Además, estos cuatro estudiantes no sólo han sido originales en su proyecto, sino en la firma de presentarlo que a pesar de ser un video, no lo hace rodando en un circuito. O bueno, si lo hace, pero en el vídeo aparece como si fuera un simulador de conducción donde el piloto aparenta estar ‘jugando’ en el circuito de Imola.

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