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Triumph Speed Triple 1050 ’11, reinventando el icono

Triumph Speed Triple 1050  : Todo un Best Seller

La Triumph Speed Triple marcó un antes y un después en la historia de Hinckley. Convertida en un icono para los incondicionales de la marca, el reto de afrontar una profunda renovación no era tarea fácil. Aceptado el desafío, Triumph nos llevó hasta el sur de nuestro país, a la Serranía de Ronda, para probar la nueva streetfighter, una moto que, como ya te explicaremos más adelante, guarda en su interior un fuerte aroma español.

Que la Speed Triple es un best seller es indiscutible, los números hablan por sí solos, desde el lanzamiento de su primera versión en 1.994, Triumph ha vendido más de 65.000 unidades, una cifra excelente para una marca de las dimensiones del fabricante británico. La última renovación profunda de la Speed Triple se remonta a 1.997; hace más de una década su estilo recibía un giro radical que la convertía en una auténtica streetfighter. Elevada a la categoría de icono, está más que claro que crear la nueva Speed Triple 1050 suponía todo un desafío.

Sobre el papel, la nueva Triumph hace gala de un buen número de novedades, entre otras, un nuevo chasis, ergonomía mejorada, tres kilos menos de peso, más potencia y par para su motor tricilíndrico de 1.050cc, un nuevo diseño, y hasta una opción ABS aplicado por primera vez a este modelo.

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    Pero, y sobre la pista ¿qué sensación nos causará cuando la veamos y sobre todo, cuando la probemos?

    Triumph Speed Triple 1050 : La revolución de los faros

    Seas o no seguidor de Triumph, seguro que si cierras los ojos y piensas en la Speed Triple, la imagen que primero te viene a la mente son sus dos faros redondos ¿verdad?

    Elemento identificativo de la streetfighter de Triumph, el dilema estaba servido. ¿Mantener una pieza convertida hasta ahora en seña de identidad del modelo? ¿Cambiar radicalmente? ¿Qué hacer?

    Triumph lo ha tenido claro, ha sido valiente y ha optado por el cambio. Al fin y al cabo, si reinventamos una moto, ¿no deberíamos reinventar también sus elementos más característicos? Lo cierto es que el cambio, personalmente, ha ido a mejor. El nuevo diseño es atrevido, agresivo y actual; una propuesta de lo más acertada, desde mi punto de vista, que da un toque más streetfighter a la nueva Speed Triple.

    Cabe destacar que todo en la Speed Triple 1050 2.011 guarda relación, nada es casual, nada se deja al azar. Triumph ha cuidado hasta el más mínimo detalle, y en la nueva versión, los nuevos faros juegan un papel muy importante. En este punto me gustaría destacar uno de los muchos accesorios disponibles para la nueva Triumph, el cupolino. Montado sobre los faros, el cupolino termina de completar un conjunto con una imagen única y agresiva, un complemento que tal vez debería convertirse en un elemento de serie.

    Pero el nuevo faro no es más que una pieza más del nuevo look de la Speed Triple. Su imagen va directamente ligada al avance del peso hacia adelante realizado por Triumph, una solución que busca una mejor manejabilidad y control de la moto, algo que, sin duda alguna, se ha conseguido. Recogiendo esta intención por parte de los ingenieros de Hinckley, los diseñadores no han pasado por alto esta circunstancia y han sabido atraer nuestra mirada hacia la parte frontal de la moto.

    Además de los faros, unas tapas laterales que sirven para disipar el calor del radiador añaden un toque especial al look de la Speed Triple; tapas decoradas con el mismo color de la moto -disponible en Crystal White, Phantom Black y Diablo Red- y con el nombre del modelo «Speed Triple 1050», elementos que una vez más, atraen la vista hacia el tren delantero. Reforzando su imagen agresiva, el depósito tiene una forma avanzada hacia adelante con una parte delantera acabada en negro mate, zona bajo la que se esconde la batería, sí, sí, has leído bien, ¡la batería!
    Sin duda alguna, el gran neumático trasero de 190/55, así como los escapes bajo el asiento y el basculante monobrazo terminan de dar un toque agresivo y racing al conjunto.

    Triumph Speed Triple 1050 : Escenario de la prueba: Ascari

    Rodeado de olivos y en plena Serranía de Ronda, el exclusivo circuito de Ascari fue el escenario elegido por Triumph para invitarnos a probar la Speed Triple 1050 ’11, una pista técnicamente exigente, ideal para poner a prueba las particularidades de la nueva streetfighter, porque además de la carretera, la nueva Speed Triple ha sido diseñada y pensada para hacerte disfrutar en ¡circuito!

    Preparadas en el pit lane, con calentadores de neumáticos incluidos, las Speed Triple nos esperaban para ser puestas a prueba en circuito. Entre todas las unidades preparadas, destacaban en especial las equipadas con algunos de los accesorios disponibles, como por ejemplo los escapes bajo el asiento Arrow, el espectacular escape lateral Arrow, o la tapa de asiento del pasajero, a conjunto con el color de la moto, elementos todos que dan un giro todavía más racing a la Speed Triple.

    El nuevo chasis y la manejabilidad de la moto son parte importante de las características de esta nueva versión 2.011, y es en este área, la parte ciclo, donde la Speed Triple 2.011 esconde su espíritu español. ¿Por qué? La respuesta es bien sencilla. Esta nueva streetfighter ha sido desarrollada y probada en las pistas de las instalaciones de la Idiada de la mano de un equipo liderado por los hermanos David y Felipe López.

    Ellos han probado a fondo la nueva moto, han pulido cada uno de sus aspectos. Minuciosos en su trabajo, ellos mismos nos indicaron las principales novedades y características de la parte ciclo de «su nueva» Speed Triple, una moto que han mimado hasta el último detalle. Destaca en especial la rebaja de peso y el avance de muchos de sus componentes, lo que resulta en un mayor tacto en el tren delantero y en la manejabilidad.

    El chasis es completamente nuevo y aunque sigue siendo de doble viga tubular de aluminio, ahora acoge el motor 3mm más adelantado e inclinado en unos 7º, todo con el fin de mover más peso hacia el tren delantero. La batería, como has podido leer antes, también cambia de sitio; colocada bajo el asiento, ahora se mueve hacia adelante, justo encima del airbox, ayudando también a cargar más peso en la zona delantera.

    El diseño del chasis es más estrecho en la zona posterior, montando también un asiento de nueva factura, más estrecho delante, que permite mayor movilidad para el piloto. La distancia al suelo es mayor, por lo que a la hora de tumbar parece ¡no tener límites!

    El manillar más cercano al piloto, una posición de pilotaje más avanzada, un asiento más bajo y estrecho, y las estriberas, 29mm más adelantadas, dan una sensación de control total en pista, mucha confianza a la hora de realizar correcciones en plena curva o cambios rápidos de dirección.

    Rodando en circuito, la Speed Triple pronto deja entrever su ligereza; la posición de pilotaje permite atacar las curvas de forma decidida, con una postura cómoda a la par que agresiva. Gracias al espacio del que disponemos con el nuevo diseño del asiento, los cambios de dirección son realmente fáciles. El hecho de haber desplazado más peso hacia el tren delantero nos transmite mucha confianza, sensaciones que percibimos también gracias al buen rendimiento de la horquilla invertida Showa de 43mm que equipa, totalmente ajustable en precarga y compresión (independiente una de otra), igual que el monoamortiguador trasero, también firmado por Showa.

    Apurando al máximo la entrada en curva, la frenada es generosa. Los dos discos de 320mm con pinza radial de cuatro pistones Brembo, 0.5mm más estrechos que en el modelo anterior, aguantan el estrés sin problema alguno. Detrás contamos con un disco de 255mm.

    Otro de los elementos que cambia en la Speed Triple es su basculante, y es que si bien sigue siendo de tipo monobrazo, ahora es un kilo más ligero y 18.5mm más largo, contribuyendo así a una mayor estabilidad.

    Parte de la fiabilidad y confianza que sentimos en pista, y también en carretera como posteriormente descubrimos, vienen dadas por los Metzeler K3 Interact que calza, 120/70 ZR 17 delante y 190/55 ZR 17 detrás, una combinación que, unido a la manejabilidad y distancia al suelo, y una vez llevados a su temperatura óptima, permiten disfrutar al máximo de la conducción en circuito con susencia de reacciones extrañas.

    Por cierto, como casi todo en la nueva Speed Triple, las ruedas también aligeran peso en un kilogramo aproximadamente, incorporando un sensor en forma de accesorio preinstalado que, una vez conectado, nos avisará de la baja presión en los neumáticos a través de un testigo en el cuadro de instrumentos.

    Triumph Speed Triple 1050 : ¡A por curvas!

    Siendo una streetfighter, era obligado un test por carretera y en la zona de Ronda, las montañas brindan un recorrido ideal para disfrutar de curvas y más curvas. De entre todos los elementos de esta nueva Triumph Speed Triple 1050, el propulsor es quizás la parte que menos cambios recibe, aunque en este renovado modelo, la entrega de par, lineal y contundente, se ha cuidado sobre todo entre las 6.000 y 8.000 revoluciones.

    Con 135CV, la entrega de potencia viene dada sin brusquedades; el cambio, tal vez exige un toque un tanto preciso, aunque también es cierto que en circuito, podemos disfrutar de la potencia sin necesidad de apenas cambiar marchas. Tal vez esta característica, la entrega de potencia lineal, en parte dulce y suave, se agradece en las salidas por carretera.

    Las carreteras reviradas de la Serranía de Ronda nos permitieron disfrutar de su comportamiento fuera de circuito, destacando una vez más, la facilidad con la que afrontamos los cambios de dirección y su peso liviano, sólo 214kg. con líquidos y combustible, 3 kg. menos que el modelo anterior. En ruta, la posición de pilotaje es realmente cómoda, eso sí, sin descuidar nunca ese toque deportivo que nos hace ir un poco avanzados. Y es que la Speed Triple 1050 hará tus delicias tanto dentro como fuera del circuito.

    Si estás buscando una naked especial, la Speed Triple te ofrece el equilibrio perfecto entre una streetfighter agresiva, ideal incluso para rodar en circuitos, y una moto para disfrutar a fondo en tu carretera de curvas preferida.

    Disponible en color blanco, rojo y negro: Crystal White, Phantom Black y Diablo Red; la Triumph Speed Triple llegará a los concesionarios en Noviembre con un P.V.P de 11.995 €. La versión con ABS llegará en Diciembre y su P.V.P será de 12.595 €.

    Galería de imágenes de la Triumph Speed Triple 1050