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Honda CB1100, el orgullo de tener una clásica contemporánea

(José Muñoz desde Valencia) Desde hace ya algunos años, pensar en una moto de superbike dejó de ser sinónimo de carbono, aluminio y magnesio; chasis de acero tubulares, alargados depósitos sin carenado alrededor y elegantes detalles en cromado, entraban también en el segmento. Esta nueva Honda CB1100 de la que hoy os hablo es una de esas motos, y es que sin duda alguna, la marca japonesa se ha sabido poner al día, trasladando la esencia de aquella CB 750, moto a la que se conoció como la primera Superbike, a nuestros días.

La Honda CB1100 no es una moto llamada a ser una superventas, ni un producto de aquellos que aúnan practicidad y ahorro, se trata de una de esas motos que cuando la ves te enamoran, una moto que evoca ese recuerdo que todos tenemos de imágenes en blanco y negro de jóvenes rebeldes y libertad.

Esta naked seduce a primera vista, cuando te pones a sus mandos, colocados en una postura muy natural de conducción, hay algo que te atrapa. Desde tu posición de piloto, se puede apreciar el gran motor que sobresale por los lados del alargado y estrecho deposito, dándole aún más protagonismo al verdadero corazón de esta máquina, un motor de cuatro cilindros en línea que comparte múltiples componentes con su hermana, la CB 1300, siendo su principal diferencia que la refrigeración de nuestra protagonista es por aire, gracias a unas delgadísimas aletas de 2mm de espesor alrededor de sus cuatro cilindros, dándole ese toque tan personal y elegante.

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    Una vez en marcha lo primero que llama la atención de esta Honda CB1100 es la suavidad con la que se comporta, característica habitual en las motos del fabricante japonés, aunque aquí, sus ingenieros, lo han llevado a un punto de mayor de refinamiento si cabe.

    Durante el transcurso de esta toma de contacto tuve la oportunidad de comprobar que no sólo se trata de un montón de piezas unidas para crear algo bonito, si no que se comporta de una manera excelente tanto en su uso urbano, gracias a su asiento bajo y a la suavidad a la que antes os hacía referencia, como en los tramos de curvas enlazadas no demasiado lentas en las que demuestra ser muy equilibrada y con un gran aplomo en los cambios de dirección.

    Otro detalle a tener en cuenta, sin duda el que más me gustó de esta moto, es el equipo de frenos que monta, compuesto por un doble disco flotante sin araña interior, dotado con la tecnología CBS y ABS, con un tacto excelente y una pegada de primera línea para una moto de este segmento.

    Es difícil pensar en mejorar una moto de este estilo, porque en mi opinión creo que con una llanta delantera de 17¨ sería capaz de transmitir más feeling en el tren delantero y que con un amortiguador posterior con bieletas mejoraría en progresividad respecto a su tren posterior. Pero, estoy seguro de que perdería gran parte de su encanto, el mismo encanto que la convertirá en objeto de deseo para muchos de vosotros.

    Creo que sin duda estamos ante una de esas motos atemporales que pasaran los años en el garaje de sus orgullosos propietarios, los cuales estoy seguro que disfrutaran tanto montando en ella, como pasando horas abrillantando sus detalles cromados.

    Por cierto, la Honda CB1100 ya está disponible en los concesionarios de la marca a un precio de venta al público de 12,199 €.