Yamaha T-Max 2017

Yamaha T-Max

Desde que llegó al mercado el Yamaha T-Max, nada ha vuelto a ser igual. Los scooter de gran cilindrada han ido evolucionando de manera importante ganado en tecnología, en tamaño, en imagen y en deportividad y comportamiento. Ahora el Yamaha T-Max 2017 vuelve a las andadas y se presenta con más tecnología, nueva evolución del chasis y basculante y una estética que sin bien parece perder cierta deportividad en favor de una mayor elegancia, mantiene los rasgos básicos como la trasera elevada y afilada, así como el voluminoso túnel central y el asiento de formas deportivas.

El Yamaha T-Max ha sido el rey indiscutible del segmento gracias a cosas como su bastidor, con el motor anclado al chasis y no de forma basculante, la suspensión delantera, frenos… cosas que lógicamente se mantienen en esta nueva generación pero con cambios. Ahora, el T-Max tiene un nuevo chasis de aluminio y un basculante que crece en 40 mm, recibiendo al tiempo una geometría revisada para mejorar el centrado de masas y además, se rebaja el peso en 10 kg.

La mecánica sigue siendo el mismo bicilíndrico de 530 centímetros cúbicos pero se adapta para superar la Euro4. El escape se coloca en una posición más elevada, es más corto y compacto y además cuenta con un nuevo catalizador, al igual que el filtro de aire. El acelerador ahora está vinculado al YCC-T, el circuito integrado de Yamaha y el variador está controlado electrónicamente, permitiendo una entrega de potencia más eficaz y una respuesta mucho más rápida.

Contrar con acelerador electrónico permite incorporar un control de tracción que interviene en la sincronización del encendido, el volumen de inyección y la apertura de la mariposa. La transmisión también se renueva con una correa de fibra de carbono que resulta más estrecha, pasando de 40 mm a 25 mm, trabajando sobre poleas más ligeras.

El nuevo chasis no sólo mejora el comportamiento, también deja un mayor hueco bajo el asiento, pero no hay sitio para dos cascos integrales, aunque sí para dos semijets. Es lo que tiene apostar por la deportividad, siempre hay aspectos prácticos que salen perjudicados. No obstante, otras ventajas es una instrumentación más completa, con una nueva pantalla TFT entre los dos relojes que a pesar de ser monocromática, ofrece mucha información. Por otro lado, incorpora arranque inteligente y no necesita sacar que se saque la llave del bolsillo en ningún momento.

Interesante es la opción de incorporar el sistema Dainese D-AIR, que detecta si hemos sufrido un accidente y dispara los sistemas de protección de las chaquetas Dainese si están equipadas con el D-AIR sin que haya conexión física de algún tipo. Otra de las novedades de la Yamaha T-Max 2017 es la llegada de tres versiones diferentes. Ahora estará el Yamaha T-Max, el Yamaha t-Max SX y el Yamaha T-Max DX. La primera opción es la más básica de todas, el SX es el más deportivo y el último, el DX, el tope de gama y el más tecnológico.

Yamaha T-Max

Así, el T-Max SX tiene la paleta de colores más ‘agresiva’ y ‘viva’ y monta el sistema D-MODE a través del cual se puede gestionar la electrónica del motor, con el T-MODE para recorridos por ciudad o carreteras a ritmo ‘normal’ y el S-MODE para cuando queramos divertirnos y hacer una conducción más deportiva. También incorpora el T-Max Connect, siendo el primer modelo de Yamaha en equiparlo, permitiendo conectarse a diversas características de la moto, con un interesante rastreador vía GPS integrado y una función bocina e intermitentes. Alerta del nivel batería, aviso de velocidad, información sobre el viaje…

Para el T-Max DX, además de todo lo añadido en el SX, tiene control de tracción, pantalla regulable eléctricamente en 135 mm entre la posición más baja y la más alta, puños y asiento calefactable o suspensión trasera regulable.

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