La telemetría arroja más datos sobre el accidente de Luis Salom

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Luis Salom

Aunque lamentablemente conocer todos los detalles del accidente no nos va a devolver a nuestro piloto, ya sido al menos esclarecida la posible causa primera del accidente que sesgó la vida de Luis Salom, durante las segundas prácticas libres del Gran Premio de Cataluña 2016.

Aunque en un principio se asumió que la causa había sido un posible bache del asfalto, los datos de la telemetría obtenidos por el equipo de Luis Salom desmienten esta posibilidad, así como la de un posible fallo mecánico o algún tipo de problema en alguno de los elementos de la moto de Luis Salom.

Tras el accidente, la moto fue inspeccionada en primera instancia en el mismo box del equipo, detectándose que la rueda trasera se encontraba gravemente dañada y con el neumático sin aire, y que el semimanillar derecho, el del acelerador, presentaba cierta holgura con respecto a su base. Sin embargo, estos detalles son lógicos tras el fuerte accidente que había sufrido la montura de Luis Salom.

De hecho, la telemetría revela que el neumático trasero disponía de la presión correcta en el momento del accidente, 1,4 bares de presión. Por lo tanto se encontraba perfectamente hinchado mientras el piloto evolucionaba por el trazado catalán y no pudo tener nada que ver con las causas de la caida.

En los datos que ha arrojado el estudio de la telemetría de esa vuelta destacan varios puntos. En primer lugar, el acelerador muestra un comportamiento absolutamente normal, sin embargo, el freno muestra una inusitada presión que revela que el piloto pudo haber frenado con mayor presión de la habitual, lo que podría sugerir que Luis Salom frenó más tarde, y más que probablemente fuera de la trazada habitual. Lo que conlleva una posible pérdida de agarre y por tanto en la caída que terminó sufriendo.

De hecho, la telemetría también revela que en ese momento el piloto iba 4 kilómetros por hora más rápido en ese punto que en su vuelta más rápida anterior y la lectura de los datos de las suspensiones revelan cierta inestabilidad en la motocicleta en ese momento. La teoría más plausible actualmente es que el piloto pudo haber mirado hacia atrás en algún momento y que al mirar de nuevo hacia delante se percatara de que se había salido de la trazada habitual, frenando más fuerte de lo acostumbrado, lo que pudo llevar a la rueda delantera a perder adherencia y por tanto a la posterior caída.

Estos datos echan por tierra la primera teoría que esgrimía el argumento de una irregularidad en el asfalto como posible causa del accidente, sin embargo, no fue la caída en sí lo que se llevó la vida del piloto español sino el golpe posterior contra las protecciones. Por lo que no debemos olvidar que la lectura de estos datos tan solo nos indica el porqué la moto se fue al suelo, no dándonos ninguna explicación a cómo podíamos haber evitado el fallecimiento de nuestro piloto, lo cual, sólo corresponde a las personas y organización responsables del propio circuito, que entendemos deberían tomar medidas con esas y el resto de protecciones que dispone el trazado.