BMW Alpha, una obra arte

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BMW Alpha

En nuestro querido mundo de la moto, las transformaciones y customizaciones son algo normal. Normal también es ver como partiendo de ‘cuatro cosas’ hay quien es capaz de crear auténticas obras de arte que además, funcionan y no son excesivamente caras en muchas ocasiones. Todo lo contrario a lo que ocurre en el sector de las cuatro ruedas, donde cualquiera de esas cosas se vuelve casi inviable. Envidia deberían sentir al ver creaciones como esta BMW Alpha, una máquina única y espectacular como pocas.

Ya hemos visto cómo la moda retro ha ido tomando posesión de las calles, con modelos inspirados en máquinas de antaño y fabricantes poniendo en producción todo tipo de Cafe Racers y Scramblers que por otra parte, resulta muy conseguidas y atractivas. Pero lo retro, si lo quieres llamar así, siempre ha sido coto para otro tipo de fabricantes más artesanales, sirviendo de inspiración para muchas creaciones. La BMW Alpha es un ejemplo más, aunque bastante más extremo que de costumbre.

Lo que tienes en pantalla ha sido imaginado por el diseñador turco Mehmet Doruk Erdem y construido por el especialista americano Mark ‘Makr’ Atkinson, una moto que podríamos considerar como una reinterpretaciones de las motos de carreras con los característicos carenados ‘Dustbin’ o ‘cubo de basura’, aparecidos en la década de los 50, pero con un pequeño toque automovilístico y caza récords. Es un proyecto único, muy poco común, pero además, es real, muy real.

Mehmet Doruk Erdem no es ningún desconocido, este tipo es el creador, aunque en formato digital, de motos como la Alfa Romeo Spirito, la Mercedes Eternity Concept o la BMW Nemesis Concept, todas ellas con fuertes lazos con el automovilismo y con un lugar especial para BMW dado el número de ideas relacionadas con la marca. Así que no extraña que la elegida para hacerse realidad sea una máquina firmada por tan famosa marca bávara. Es un fanático de BMW.

Mark Atkinson

Para muchos, en el fondo para la gran mayoría, el hecho de ‘dibujar’ tu propia moto y hacerla realidad es más que un sueño, es algo inalcanzable. Más aún cuando se cuidan tanto los detalles como en la BMW Alpha, la cual, incorpora un chasis creado ex profeso en aluminio sobre el que monta un tricilíndrico de 750 centímetros cúbicos procedente de la BMW K75, así como el carenado tipo ‘Dustbin’, el asiento de piel y todo lo demás.

No sabemos lo que pensaran en BMW de esta creación, pero además de radical y extrema, es una joya única en el mundo más propia de un museo que de pisar el negro y duro asfalto.

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