Barcelona prueba unas parrillas exclusivas para moto

Las zonas de dos metros, situadas entre la línea de frenada de los coches y el paso de cebra, permiten que las motos puedan situarse en primera fila.

Coincidiendo con la segunda edición de MotOh! BCN, el Ayuntamiento de Barcelona ha dispuesto a modo de prueba unas parrillas pintadas en el suelo exclusivas para motocicletas y ciclomotores. Estas zonas, adelantadas al resto de tráfico en la salida de los semáforos, permitirán a los usuarios de motos y ciclomotores mejorar la visibilidad en los cruces y reducir los accidentes en los que se ven implicados estos vehículos.

 

El ayuntamiento ha pintado tres de estas parrillas de color amarillo -similares a las que hay en las intersecciones que prohíben a los vehículos detenerse para evitar atascos- y que se ubican en la calzada, justo antes del paso para peatones, donde las motos se podrán colocar a la espera de que se abra el semáforo sin compartir el espacio con los turismos.

Si se demuestra su utilidad -con una evaluación que se hará gracias a la grabación con cámaras de los cruces-, el ayuntamiento tiene previsto, en un plazo de seis meses, extenderlas al resto de la ciudad, según ha adelantado el concejal de Movilidad, Francesc Narváez, en la presentación de estas señalizaciones, pioneras en España.

 

El objetivo de la iniciativa, que el consistorio promueve junto al Real Automóvil Club de Catalunya (RACC), es evitar la proliferación de accidentes en los cruces con semáforos cuando las motos "culebrean" entre los vehículos para poder salir en primera línea en el momento en el que el semáforo se pone verde. Así, mientras el semáforo está en rojo, las motos y ciclomotores --más de 250.000 en toda Barcelona-- se podrán ir colocando en la parrilla y evitar las maniobras que provocan situaciones de riesgo.

Narváez ha recordado que desde el 2002 se ha registrado un aumento de los accidentes en los que se han visto implicados los vehículos de dos ruedas, que en muchos casos se producen porque los pilotos no tienen la suficiente visibilidad y capacidad de maniobra.

Este sistema quiere también que los motoristas no invadan el paso de peatones, como suelen hacer ahora; que las motos no se queden entre los coches, arranquen acelerando, y a veces sin visión, justo en el momento que se pone en verde, y facilitar la visibilidad de los peatones, limitada en ocasiones por la presencia de turismos o furgonetas.

 

Las tres parrillas de pruebas -que Narváez ha dicho que en el futuro también servirán para bicicletas- se han colocado en cruces de tipología diferente: Balmes y Gran Via, Aragó y Vilamarí, y Ganduxer y paseo de la Bonanova, y su ubicación está señalizada de forma vertical y horizontal.

Por su parte, el presidente del RACC, Sebastià Salvador, ha recordado que Barcelona es la ciudad de la moto, y que el modelo de circulación de la capital catalana se basa en este vehículo, que "aligera" el tráfico viario. "Una movilidad moderna y sostenible supone ser intermodal, donde peatones y vehículos puedan compartir espacio, y aquí lo básico es la educación y el respeto", ha explicado Salvador, que se ha mostrado convencido de que este sistema dará un resultado fantástico.

 

 

(via Agencias)